Título: Coraline.
Autor: Neil Gaiman.
Páginas: 155.
Origen: Inglés.
Año: 2002.
Género: Novela Infanto-Juvenil.
Concepto: Al día siguiente de mudarse de casa, Coraline explora las catorce puertas de su nuevo hogar. Trece se pueden abrir con normalidad, pero la decimocuarta está cerrada y tapiada. Cuando por fin consigue abrirla, Coraline se encuentra con un pasadizo secreto que la conduce a otra casa tan parecida a la suya que resulta escalofriante.
Sin embargo, hay ciertas diferencias que llaman su atención: la comida es más rica, los juguetes con tan desconocidos como maravillosos y, sobre todo, hay otra madre y otro padre que quieren que Coraline se quede con ellos, se convierta en su hija y no se marche nunca. Pronto Coraline se da cuenta de que, tras los espejos, hay otros niños que han caído en la trampa. Son como almas perdidas, y ahora ella es su única esperanza de salvación. Pero para rescatarlos tendrá también que recuperar a sus verdaderos padres, y cumplir el desafío que le permitirá volver a su vida anterior.
Es fácil perderse en una historia más bien pensada para un público infantil. Sin embargo, muchos de los elementos fantásticos de la trama tienen un dejo bastante oscuro que hace que atraiga también a los adultos.
Es una linda historia sobre una nena inteligente y valiente, por lo que a los más chiquitos en cierto modo les deja una lección, y a los más grande nos deja preguntándonos por qué no fuimos más como Coraline cuando teníamos su edad.
Es de lectura más que llevadera, si uno se sienta con ganas en unas pocas horas ya lo terminó, y tiene ese encanto de los libros con ilustraciones (no muy tiernas, si no más bien algo perturbadoras, pero ilustraciones al fin). Creo que de los dos libros de Neil Gaiman que leí hasta ahora, igualmente me quedo con El Libro del Cementerio, peor éste también me resultó entretenido.
A otra cosa,
L.-

