9.28.2010
Día 51.
El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo, de JRR Tolkien.
Sí, sí, ya lo sé. Otra vez metí la pata y desaparecí. Un día por problemas técnicos y otro por un mal humor galopante. Se suma un tercer castigo, no hace falta que me digan nada.
En cuanto a éste maravilloso libro... ésta tarde terminé el capítulo que marca un antes y un después en la historia. Hasta ahora, las corridas de Frodo por la Comarca para llevar el Anillo a Rivendel no eran más que una mera aventura algo peligrosa. Pero después del Concilio de Elrond, es donde empieza realmente el viaje que mrca el destino de los personajes y de la Tierra Media en sí.
Cuando uno lee el capítulo del Concilio, siente que está participando de algo importante. Como si estuviera ahí, escuchando los debates, dando opiniones, eligiendo a los miembros de la Comunidad. Eso es lo que tiene la forma de relatar de Tolkien: te inspira emociones tan vivas que sentís que estás dentro de la trama.
Ya quiero llegar a Las Dos Torres. Mejor me voy a leer un poco más.
L.-
9.12.2010
Día 35 (parte I).
Libro número 8:
El Libro del Cementerio, de Neil Gaiman.
Anoche llegué a casa del trabajo y apenas terminé de cenar, me metí en la cama y terminé de leerlo. Y me encantó, me siguió gustando tanto como cuando lo empecé.
Los elementos “Harry Pottescos” fueron bastante frecuentes, pero la historia, la edición del libro, todo tenía cierto encanto que lo hace pasar por alto.
Los libros calificados de infantiles/juveniles tienen algo que los de los adultos perdieron en el camino. No creo que sea inocencia, si no más bien la capacidad de creer en cosas que los adultos van (todavía no quiero incluirme de verdad en el selecto y restringido grupo de la adultez) perdiendo. Si le doy a mi mamá éste mismo libro para que lea al menos la contratapa me va a decir que es “demasiado fantasioso”, con un tono que da a entender que eso es algo malo. Creo que los adultos se olvidaron de la imaginación y de lo poderosa que puede llegar a ser. De lo maravillosa que puede llegar a ser.
Después del rotundo éxito que me resultó éste libro de Neil Gaiman, voy a tratar de comprarme Coraline, que es en realidad su obra más conocida. Presiento que no va a haber ninguna decepción.
L.-
9.11.2010
Día 34.
El Libro del Cementerio, de Neil Gaiman.
Todavía no lo terminé, pero sólo por unos pocos, MUY escasos minutos. Ésta tarde estaba en el anteúltimo capítulo, con el libro prácticamente pegado a la cara y siendo feliz y estando emocionada... cuando me di cuenta que se me estaba haciendo muy tarde para irme a trabajar. Así que lo metí en mi cartera y salí corriendo.
Sin embargo, estoy desesperadísima por llegar a casa y terminar. Hasta ahora me fascinó, aunque hubo un pequeño elemento que me pareció predecible, el resto de la historia me parece que se sume en un agradable misterior y uno quiere avanzar más y más en la lectura a medida que pasa el tiempo.
Me encantaría poder ponerme a leer ahora, pero hay demasiado ruido y quiero que el final llegue a mí en la atmósfera perfecta. Probablemente eso sea cuando esté en la cama esta noche, con alguno de mis perros durmiendo a mis pies, y algún chocolate a mano.
Por ahora, sigo esperando,
L.-
9.10.2010
Día 33.
El Libro del Cementerio, de Neil Gaiman.
Aparentemente, no puedo contar con que mi computadora funcione para poder actualizar los blogs. Genial. Eso es lo que me hizo perder un día que realmente no quería perder. (Sin castigos, por favor.)
Estoy robando Internet del trabajo para poder seguir a cabo con el proyecto. No se preocupen, no me van a despedir, estoy autorizada a usar la computadora.
En cuanto al libro, me encanta. Me encanta, al fin. Después de las bazofias varias con las que tuve que lidiar en el pasado mes (siete libros en un mes me parece, por el momento, una suma bastante respetable), esto es muy feliz.
Creo que la definición perfecta de El Libro del Cementerio es, sin lugar a dudas, que se trata de una especie de Harry Potter pero sin el fanatismo extremo que produce la saga de JK Rowlings. Es ese tipo de libros, creado para niños pero que terminan disfrutando los adultos. Misterio, muerte, cosas tñetricas y oscuras, lecciones de vida, de amistad, de valores... ¡es perfecto!
Voy aproximadamente por la mitad, pero no creo que me lleve mucho más leerlo. Una vez que empezás con un capítulo, es difícil dejarlo.
(Que teclado más molesto),
L.-
9.09.2010
Día 31.

Título: El Libro del Cementerio.
Autor: Neil Gaiman.
Páginas: 293.
Origen: Norteamericano.
Año: 2008.
Género: Literatura Infanto-juvenil.
Concepto: Escuchad esta trágica historia: una familia que duerme, un asesino sin compasión y una criatura aventurera, un huérfano que escapa de la muerte. ¿O no?
El pequeño escapa del peligro y consigue gatear hasta lo más alto de la colina. Detrás de la valla que se encuentra, existe un lugar oscuro y tranquilo, un cementerio lleno de una vida especial. El niño es recibido allí donde los muertos no duermen y todos los que allí habitan deciden brindarle su protección, porque fuera, tras la valla que separa a la ciudad de sus fantasmas, el asesino vil espera pacientemente.
Lo empecé anoche cuando me fui a la cama y si no hubiera sido porque se me cerraban los ojos de sueño, me lo hubiese devorado entero.
Después de En Resumidas Cuentas, éste libro es como una bocanada de aire fresco. Este tipo de historias pensadas para chicos pero relatadas como si fueran para adultos son maravillosas. No pude avanzar mucho, pero ya me encanta. Aunque lo tomé prestado de la colección de Camila, es probable que en un futuro no muy lejano termine comprándome me propia copia.
Me voy ya a seguir leyendo. Se terminó la mala racha.
L.-